martes, 4 de julio de 2017

Entre el orgullo y la discriminación

Celebración, goce y libertad, se respiró el día sábado 24 de Junio en el Desfile del Pride, (Orgullo) de la población de la Diversidad sexual (LGBTI) en San Salvador a 20 años del primer desfile local, en honor al 28 de Junio, fecha en que se conmemoran las jornadas contra la homofobia en Stonwell, USA. Unas tres mil personas: Mujeres, Hombres, intersexuales, homosexuales, lesbianas, transexuales, bisexuales, hetero sexuales aliadxs, marcharon por las calles de San Salvador, en una comparsa bulliciosa y desenfadada.
Cuerpos que no se corresponden con el género que les ha sido asignado por la sociedad, deseos que no corresponden al sexo contrario, sino al mismo sexo. Consignas como “Existir es resistir” asomaban en las pancartas de lxs marchantes, desafiando las convenciones. Sin embargo no todo es goce, según la activista Trans de CONCAVIS, Karla Avelar, ha habido unos 350 asesinatos de mujeres Transexuales en los últimos años.
El investigador Roberto Zapata de AMATE, expuso en un foro realizado en San Salvador que un 44% de hombres Trans y un 66% de mujeres viven la exclusión laboral. Ante esta situación muchas de ellxs, se dedican al trabajo sexual, un 25% y un 70% en algún momento se ha dedicado a esto. Un 33% de esta población gana el salario mínimo y un 80% no tiene derecho a sindicalizarse. Todo esto a pesar de los esfuerzos de la misma comunidad de la Diversidad Sexual de sensibilizar y crear conciencia sobre la discriminación por orientación sexual y por identidad sexual.
Sin embargo hay algunos avances institucionales en relación al reconocimiento y legitimidad de la población de la Diversidad Sexual: tales como el Decreto Presidencial número 56 que alude al respeto de las personas independientemente de su género y de su orientación sexual, en el terreno de salud, hay avances en cuanto a la creación de unos Lineamientos de Atención en Salud integral a la Población de la Diversidad Sexual, hay esfuerzos como los de la Ministra de Trabajo, Sandra Guevara de impulsar el empleo para este colectivo poblacional. 
Se ha llevado a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, de la OEA, de parte de parte de las organizaciones de Transexuales, la denuncia de cientos de asesinatos de Tran sexuales a raíz de estas audiencias en la CIDH, se han tipificado como “Crímenes de odio”, los asesinatos de Transexuales  en el Código Penal .
 Cambiar nuestra cultura salvadoreña basada en las ideas de exclusión, racismo, clasismo, sexismo y de una jerarquía sexual, donde la heterosexualidad (deseo y amor por personas del sexo contrario) es obligatoria, y arribar a una Cultura basada en los Derechos Humanos y la dignidad de las personas, independientemente de su orientación sexual o identidad de género es un desafío urgente para la ciudadanía, la sociedad y el Estado.

miércoles, 29 de marzo de 2017

MARZO DE LUCHAS Y ESPERANZAS PARA LAS MUJERES SALVADOREÑAS

MARZO DE LUCHAS Y ESPERANZAS PARA LAS MUJERES SALVADOREÑAS
Este mes de marzo debería ser memorable, más de un millar de mujeres marcharon para poder decidir sobre su vida, su salud, su cuerpo, exigiendo la despenalización del aborto por cuatro razones: por malformación del feto, por enfermedad de la madre, por violación y por menor víctima de violación o trata de personas.
Por decenas de años, la tradición liberal sobre el aborto se mantuvo, pero la manipulación y las mentiras basadas en una seudo fe, cerraron con candado las posibles salidas a un embarazo riesgoso o no deseado.
El castillo patriarcal tiene ahora las grietas de la razón y la ciencia: Obstetras, neonatólogas, expertxs en bio ética han argumentado las dificultadas de embarazos de riesgo y la imposibilidad legal de intervenirlos a favor de la vida de las mujeres. Otra fisura más es el de una teología no convencional tal como lo plantea la teóloga feminista María López Vigil: “Es importante entender que prácticamente todas las religiones que hoy conocemos y que actualmente tienen seguidores colocan a las mujeres bajo el poder de los hombres. Todas enseñan que las mujeres son inferiores a los hombres y todas consideran la sexualidad de las mujeres como negativa o peligrosa, siempre necesitada de ser controlada por los hombres, sus padres o sus esposos”. La misma teóloga argumenta sobre el aborto. “En el aborto no se trata de matar. Se trata de elegir entre vida y vida: qué vida salvar y qué vida perder, qué vida mantener y qué vida no dejar que se desarrolle, qué calidad de vida asegurarme y asegurar a otro ser con la vida de la que hoy dispongo, qué vida es la que quiero para mí, para la familia que ya tengo, para una nueva vida que debe comenzar con calidad y oportunidades”. Una más es la postura de polítcxs que desde la izquierda plantea un retorno a la tradición jurídica liberal sobre el aborto.
Esas fisuras demuestran la necesaria secularización de la política, desde una perspectiva laica y no confesional. En nuestra sociedad la secularización ha avanzado desde las reformas liberales del siglo XIX, que quitaron gran poder civil a la iglesia católica. Un giro más ha sido el uso popularizado de los anticonceptivos desde los 60’s, y todas las luchas por la libertad sexual provenientes de diversos actores entre ellos el Movimiento feminista y de la Diversidad sexual.
No retroceder en la secularización de la sociedad es urgente, es decir continuar en la lucha por no ceder al poder religioso la decisión de decidir sobre el propio cuerpo, sus urgencias y deseos. No ceder en la decisión de salvar la vida de las mujeres cuando estas están en peligro por un embarazo en riesgo, o cuando su embarazo es a causa de una violación o cuando una menor ha sido agredida sexualmente.
Los últimos hechos de feminicidios o asesinatos de mujeres por razones de su género, nos han opacado este marzo de lucha por el derecho a decidir. Juntas tenemos la fuerza, juntas y juntos podemos derrotar el patriarcado insensible, excluyente, manipulador y ferviente enemigo de las mujeres de todas las etnias, razas, edades, orientaciones sexuales.

Es marzo, y destellos de esperanza se vislumbran en el horizonte.

martes, 3 de enero de 2017

NECESIDADES PRACTICAS E INTERESES ESTRATÉGICOS DE LAS MUJERES LESBIANAS.



NECESIDADES PRACTICAS E INTERESES ESTRATÉGICOS DE LAS MUJERES LESBIANAS.

¿Las lesbianas son una especie humana aparte? ¿Las lesbianas forman parte del colectivo mujeres y tienen las mismas necesidades e intereses?.

A veces los sueños suelen desanudar enigmas, resolver dilemas e inspirarnos a ir más allá de lo consabido. Esta reflexión, parte de un sueño real con la cabeza en la almohada y es para mi un sueño deseable.

En los años 90's, se produjeron importantes reflexiones desde el feminismo sobre la situación y condición de las mujeres. Unas de ellas son las referidas a intereses prácticos e intereses estratégicos de Maxine Molyneux, y retomada y re adecuada por Caroline Moser, como necesidades prácticas e intereses estratégicos.

Haciendo memoria, estos conceptos aportan significados importantes para el acervo teórico feminista y la lucha concreta de las mujeres. Así: “Las necesidades estratégicas 1se derivan del análisis de las relaciones de dominio / subordinación entre los géneros en una sociedad, y expresan un conjunto de objetivos relacionados con una organización más igualitaria de la sociedad. Varían según el particular contexto social, económico y político en el que se formulan. Remediarlas exige una lenta transformación de las costumbres y las convenciones tradicionales de una sociedad y una estrategia a largo plazo”.

Y “Las necesidades prácticas2 se derivan de las condiciones en las que viven las mujeres y responden a la percepción de una necesidad inmediata, generalmente asociada a las funciones de madre, esposa y responsable del bienestar familiar (las funciones con respecto al rol de género vigente). Los intereses prácticos tienen que ser formulados por las propias mujeres y no entrañan cambios radicales, tales como la emancipación de las mujeres o la igualdad entre los géneros. Pero una organización de las propias mujeres con la meta de alcanzar una mayor satisfacción de sus necesidades prácticas, puede posibilitar una actuación también en favor de la satisfacción de necesidades estratégicas”. 
Otro aporte central es el de Kate Young, con la “Condición y posición de las mujeres”. La Condición es entendida como el estado material y la posición como la ubicación social, económica y política de los géneros.
En este sentido, las mujeres lesbianas, madres o no, compartirían con las demás mujeres muchas de las necesidades prácticas a las que se refieren muchas feministas, por ejemplo: acceso a la salud y un nivel de salud aceptable, agua potable, energía eléctrica, vestido, alimentación, educación para sus hijxs, acceso a créditos, acceso al empleo, etc. La lucha por estos derechos es irrenunciable y pueden también servir de puente para alcanzar los intereses estratégicos. ¿Que intereses estratégicos, pueden (¿deben?) tener las mujeres lesbianas?. A mi juicio caben acá la lucha por el reconocimiento de sus derechos sexuales, incluida la libertad sexual y la no discriminación. Que las lesbianas tengan los mismos derechos de las parejas heterosexuales a heredar, adoptar hijxs, casarse, asegurar a su pareja en el seguro social. Que no sean discriminadas en los centros educativos y los lugares de empleo. Que tengan derecho a formar su propia familia, con o sin pareja, derecho a ser atendida su salud, sin discriminación. Derecho a vivir sin violencia en la cama, la casa, la escuela o el lugar de trabajo. Como aspecto fundamental para conseguir estos derechos en estas sociedades denominadas democráticas, son la participación en la política, desde la gremial de las mujeres lesbianas, la comunitaria, pasando por la municipal y nacional así como participar en partidos políticos y en los cargos de elección popular. Es todo un desafío para el incipiente movimiento lésbico, pero no es imposible. Las luchas llevan tiempo y el tiempo es el mejor aliado de las oprimidas. ¡Lesbianas de El Salvador, uníos!.

Silvia Ethel Matus Avelar.



1 Necesidades de Género: http://zaharra.mugarikgabe.org/Glosario/N1.htm

2 Idem.