martes, 5 de junio de 2012

El erotismo en la literatura de las mujeres en Occidente Parte III


En El Salvador, pese a recatos y remilgos, de principios del siglo XX, las mujeres expresaban su deseo, así, en la poesía de Tula Van Severen nacida entre 1900 y 1920 asoma el erotismo y la picardía en su poema Dulce Lobo mío

DULCE LOBO MIO. Tula Van Severen. El Salvador. (1900- SF)

Yo sé que eres malo y eres traicionero,
Sé que a todo el mundo tu malicia engaña,
Y por que me comas ¡Oh lobo! Me muero,
Y nada me importa tu ardid ni tu maña.

Más no te disfraces de abuelita buena,
Con su cofia limpia, con sus blanco lentes…
Mucho más me gusta tu hirsuta melena,
Dulce lobo mío de piel morena
Y de los temibles ojos relucientes.

Que yo he de engañarme, lobo, porque quiero
Sentir en mi carne tu sabia mordida…
Y aunque sé que es falso tú hablar zalamero,
Quiero que me digas te quiero, te quiero
¡Oh Caperucita roja de mi vida!

Otras poetas como Claudia Lars, y más acá Claribel Alegría e Irma Lanzas publicaron poemas amorosos.
Una pionera del erotismo que después encontraría extendidos sus valles y cauces en las mujeres setenteras y ochenteras de América Latina es la cubana Carilda Oliver Labrá, quien bordó versos en muchas rítmicas rigurosas: duosílabos, endecasílabos, alejandrinos y verso libre. A sus veinte y cuatro años publicó este precioso poema desbordado:


 ME DESORDENO. Carilda Oliver Labrá. Cuba (1922-



Me desordeno, amor, me desordeno
cuando voy en tu boca, demorada,
y casi sin por qué, casi por nada,
te toco con la punta de mi seno.

Te toco con la punta de mi seno
y con mi soledad desamparada;
y acaso sin estar enamorada
me desordeno, amor, me desordeno.

Y mi suerte de fruta respetada
arde en tu mano lúbrica y turbada
como una mal promesa de veneno;

y aunque quiero besarte arrodillada,
cuando voy en tu boca, demorada,
me desordeno, amor, me desordeno.

Es en los años 70's y 80's que la poesía erótica emerge con fuerza en centroamérica teniendo sus expresiones en poetas guatemaltecas, costarricenses y nicaraguenses. Ellas además de una novísima expresión de lo erótico femenino, cuestionan el amor romántico, la relación de pareja que se basa en la sumisión no en la libertad, así como los preceptos androcéntricos sobre las mujeres. Así tenemos las obras de Ana María Rodas, con sus Poemas de la Izquierda Erótica , Gioconda Belli, en su narrativa y su poética y Ana Istaurú con su Estación de Fiebre.

POEMAS DE LA IZQUIERDA EROTICA. Ana María Rodas. (1937- Guatemala


3. Asumamos la actitud de vírgenes

Asumamos la actitud de vírgenes.

                   Así
                   nos quieren ellos.

Forniquemos mentalmente,

suave, muy suave,
con la piel de algún fantasma.
                   Sonriamos
                   femeninas
                   inocentes.

Y a la noche clavemos el puñal

y brinquemos al jardín
abandonemos
esto que apesta a muerte.

4. Lavémonos el pelo

Lavémonos el pelo

y desnudemos el cuerpo.

Yo tengo y tú también

            hermana
            dos pechos
y dos piernas y una vulva.

No somos criaturas

que subsisten con suspiros.
            Ya no sonriamos
            ya no más falsas vírgenes

Ni mártires que esperan en la cama

            el salivazo ocasional del macho.

Ana Istaurú se plantea proponer un tipo de erotismo partiendo de un punto de sensibilidad distinta, el de la mujer. 

LA ESTACION DE FIEBRE. Ana Istaurú  Costa Rica. (1960-

XXVIII
pene de pana
pene flor del destinado mío
empuñadura del sol
envidia del anturio
aguda palabra
mástil de las estrellas
garza despierta
garza dormida
cigüeña
farol de la promesa fecunda sobre el humus
anguila escarcha
brazo del guerrillero
medusa tenor
de la línea el alma cardinal
columna cálida
ovillo menguante
generosa cintura
sonrisa oscura y clara
de puntillas el amor
vías lácteas dormidas
despiertas vías lácteas
canción del pueblo
desmesurados niños atesora encierro tibio
cuna de la semilla
fruto brillante
panal el pene
himno
cónsul de Dios más excelente excelso
que ninguno
la nuez se hermana con su cuello
llave de naves invisibles
la delicia
vendavales sus quehaceres
azadón
un exaltado obrero
pene de penas el olvido
desbordadas deidades te humedecen
oboe maduro
oboe el tenue
tú muerte viva de la muerte.

DEFINICIONES. Poemario El Ojo de la Mujer. Gioconda Belli. Nicaragua. (1948-


Podríamos tener una discusión sobre el amor.
Yo te diría que amo la curiosa manera 
en que tu cuerpo y mi cuerpo se conocen,
 exploradores que renuevan 
el más antiguo acto del conocimiento.

Diría que amo tu piel y que mi piel te ama,
que amo la escondida torre
que de repente se alza desafiante
y tiembla dentro de mi 
buscando la mujer que anida
en lo más profundo de mi interior de hembra.
Diría también que amo tus ojos
que son limpios y también me penetran
con un vaho de ternura o de preguntas.
Diría que amo tu voz
sobre todo cuando decís poemas,
pero también cuando sonás serio,
tan preocupado por entender 
este mundo tan ancho y tan ajeno.
Diría que amo encontrarte 
y sentir dentro de mí
una mariposa presa 
aleteándome en el estómago
y muchas ganas de reírme 
de la pura alegría de que existía y estás,
de saber que te gustan las nubes
y el aire frío de los bosques de Matagalpa.
Podríamos discutir si es serio todo esto que
te digo.
Si es una quemadura leve, de segundo, tercer 
o primer grado.
Si hay o no que ponerle nombre a las cosa. 
Yo solo una simple frase afirmo.
Te amo.



Ellas encarnan lo que Octavio Paz llama Poesía del cuerpo, nos dice Amber Learned en su tesis sobre El erotismo como logro del Movimiento Feminista en Centroamérica y, cita también a la teórica Birute Ciplijauskaité, que nos dice que la escritura del cuerpo es la única forma de crear un nuevo concepto del lenguaje y que el objetivo de los textos de las poetas, no es en si excitar la imaginación, sino más bien comunicar una experiencia interior. Por eso no se debe confundir un texto erótico con la pornografía, pues esta última va dirigida contra la mujer.Y es que el Movimiento feminista aparece en Centroamérica en la década de los 70's y se despliega en los 80's en Guatemala, Costa Rica y Nicaragua  y penetra el imaginario de las mujeres rebeldes que no se conforman con los guiones pre establecidos para ellas en el mundo privado y público, ellas van a ser poetas y escritoras de ruptura, transgresoras del mandato patriarcal de la sexualidad pasiva y sumisa en las mujeres, van a nombrar su deseo y revolucionar la palabra.

Pero para poder encontrar nuevos significados, las mujeres escritoras y poetas tuvieron que romper los antiguos códigos, tal como lo expresa Silvia Quezada en El discurso de la intimidad sexual en Coral Bracho, uno es sobre el silencio de las mujeres y sus quehaceres, el otro es el silencio de las mujeres en el lecho. Otro más es que el cuerpo de las mujeres está hecho para la reproducción, no para el goce y el deleite propio, y que además la mujer debe encarnar estereotipos de pasividad, maternazgo, dulzura, compasión, fidelidad y heterosexualidad.

 En USA, en los años 60´s Adrienne Rich, escribía sus poemas amorosos y eróticos, dándole nombre a lo innombrable: el amor entre dos mujeres.
Rosa María Roffiel, Mexicana, irrumpe en los 80´s en México en la narrativa y la poetica con explícito contenido Lésbico. Su novela Amora,  que narra el amor entre dos mujeres fue un boom en México y América Latina. María Felicitas Jaime, desde Chile lanza su primera novela de amor lesbiano Cris & Cris.

LA SUAVE DANZA. Rosa María Roffiel. México (1945-



Nos besamos
por el puro
absoluto
placer de besarnos
listones de lenguas
dientes como peces alados
festín de salivas
giros
valses
pájaros

tu boca ranura

cereza
grosella
mi lengua gaviota
cometa
sirena
se encuentran
se tocan
se enredan

marineras de un viaje

sin ida ni vuelta

tu boca es el mar

mi lengua, un barco de vela.

En la narrativa , encontramos a Almúdena Grandes, española quien en Las edades de Lulú, nos devela la sensualidad y el erotismo de las mujeres españolas de fines del siglo XX. Otras escritoras que rompen el canon del erotismo de la mujer nombrado por el otro, son Isabel Allende y Marcela Serrano, Chilenas. Angeles Matretta, y Laura Esquivel, mexicanas, Cristina Peri Rossi costarricense, y la salvadoreña Jacinta Escudos.

Tal ruptura de significado, muchas veces es percibido por poetas y narradoras como un cambio de piel:

CAMBIO DE PIEL. De poemario Abrir la puerta. Nora Murillo. Guatemala (1964-

Vi la luna
desnudarse en mi espejo

A Cenicienta
divorciarse del príncipe

A Blanca Nieves 
fastidiarse con sus siete enanos

A Caperucita 
defenderse del lobo

Vi a mi MADRE
desgarrarse las ropas
retar la oscuridad
para sembrar madrugadas en su milpa

Vi tanto, que no creo
en cuentos de hadas
lunas de queso
príncipes azules
lobos invencibles.

En El Salvador, en la década de los noventas, y a partir de los Acuerdos de Paz, las libertades cívicas y el respeto a los Derechos Humanos, posibilitan otro estadio de la dimensión humana, en ella se encuentra la expresión más libre, autónoma y propia de las mujeres escritoras. Las mujeres se desnudan y desnudan el cuerpo del otro o de la otra. El placer, la voluptuosidad en la lírica, la intervención de los sentidos: tacto, gusto, olfato, vista y sobre todo el sexo sentido. Las sensaciones expresadas y experimentadas abren nuevos horizontes de transgreción. La mujer es la deseante y sujeta de deseo ya no más objeto del deseo del otro.


TU ESPALDA. Aída Párraga. El Salvador. (1966-


Es la tabla de mi único
mandamiento,
la arena en que se hunden
mis manos saladas de deseo,
la tierra que espera
mis arados
y que le llueve a mi semilla.
El calendario de amor
en el que marco mis orgasmos,
la cartilla
en que aprendí a leerte,
mi único recuerdo en las mañanas,
mi más firme asidero del presente.


OCTUBRE ES EL CULPABLE. de Poemario Pieles de mujer. Silvia Elena Regalado. El Salvador. (1961-

 Octubre no fue
un mes común de vientos
y piscuchas encumbradas por cipotes.

Octubre….
derrumbó el silencio,
me conjuró mujer,
te hizo hombre,
nos desnudó el espacio de pretextos,
y el amor fue
una batalla dulce de sudores.

Octubre se disfrazó
de junio, enero, marzo,
fluye en mis venas, como entonces,
acecha, sin medir las consecuencias;
octubre, compañero, es el culpable.

Octubre es el culpable

Octubre no fue
un mes común de vientos
y piscuchas encumbradas por cipotes.

Octubre….
derrumbó el silencio,
me conjuró mujer,
te hizo hombre,
nos desnudó el espacio de pretextos,
y el amor fue
una batalla dulce de sudores.

Octubre se disfrazó
de junio, enero, marzo,
fluye en mis venas, como entonces,
acecha, sin medir las consecuencias;
Octubre, compañero, es el culpable.

 
LA MALA EDUCACION. De poemario Partisana del Amor. Silvia Ethel Matus Avelar. (1950-
                                                                                               
Tu huías,
yo me escudaba
en cicatrices de olvido,
y una chispa de pedernal antiguo
y el azar
y la mala educación de los patriarcas
se unieron y…
Mujer
me has abierto caudales de ternura
hasta ayer cubiertos de polvo y abandono
en la penumbra
desataste mis temores
y fuimos al encuentro
de humedades
y aullidos emergiendo
desde el centro del deseo.
Ahora sonámbula me pregunto,
¿Dónde estás esta noche
que las estrellas me saludan
con un guiño?

Todos estos textos, afirma Learned, han contribuido a la lucha feminista porque intentan abrir un espacio para crear un novísimo diálogo erótico cuando escriben acerca de los cuerpos y la sexualidad a través de los ojos de la mujer. Aude Lodre, poeta, feminista, lesbiana y negra, remarca:
Ahora, al fin, voy encontrando más y más mujeres identificadas con las mujeres que tienen la valentía necesaria para compartir la carga eléctrica de lo erótico, sin disimular y sin distorsionar la naturaleza tremendamente poderosa y creativa de esos itercambios.


Bibliografía: Ensayos Escritoras Salvadoreñas del Siglo XIX al XXI y El erotismo en la literatura de las mujeres en Occidente. Silvia Ethel Matus. Poeta, feminista y socióloga.

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